“Esta palabra escrita vivía en América Latina como la única valedera, en oposición a la palabra hablada que pertenecía al reino de los inseguro y precario.” (9)
Estoy leyendo el primer capítulo de la “La ciudad letrada” de Ángel Rama y esta frase hizo detenerme y pensar en todo lo que hemos estado hablando sobre las lenguas indígenas de Latinoamérica y aquí vemos la semilla de lo que, desde el comienzo de la colonización europea, produjo el (prácticamente) total desecho de lenguas indígenas—para los europeos estas lenguas o no tenían un sistema escrito o el sistema de escritura era tan diferente que no valía la pena mantenerlo vivo.
Más adelante Rama dice: “Mientras el signo exista está asegurada su propia permanencia, aunque la cosa que represente pueda haber sido destruida.”(10) Como vimos en el documental “Cracking the Maya Code”, los signos de la lengua maya estaban claramente tallados en las piedras, pero pasó mucho tiempo antes de que pudieran ser “descifrados”. Sin embrago, la gente de descendencia maya seguía hablando la lengua sin esperar que los jeroglíficos les dieran más significado a sus vidas. (Claro que, al poder leer la lengua maya, mucha historia que se creía perdida pudo ser recuperada por este pueblo.)
Bueno, a seguir leyendo…
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